10.-Bienvenido a Cos’Coff!

Elisa emocionada entro al aula y fue directo a saludar a Iris, intentando contagiar esa felicidad por las festividades próximas. Empezaron una plática sobre el tema que les gustaría tener, a Elisa le gustaría de todo mientras que Iris prefería el tema deportivo o de casa embrujada, los demás no le gustaban del todo; en medio de su plática su profesora entro y pidió que todos fueran a sus lugares, Elisa se sentó en un lugar vacio alado de Iris.

-Muchachos como saben las festividades empiezan hoy y terminan el sábado, por lo tanto no habrá clases esta semana- todos en el aula empezaron a hacer bulla de alegría.

-¡Pero!, si tienen que cooperar, a los primeros semestres les toco trabajar hoy y mañana, tienen que tener listo su tema para las 2:30 p.m máximo de hoy- se escuchaban quejas por parte de los chicos mientras que las chicas se juntaban para estar listas para planear lo que harían, ya que solo nos daban 2 horas y 30 minutos para tenerlo listo.

- Su tema dado por la dirección fue un café cosplay- la actitud de los chicos cambio, sabían que tendrían que usar cosplay ellos también pero se morían por ver a las chicas en uno.

-¿Cosplay?- Iris dijo mordiendo los dientes.

-Calma, aunque sea un café cosplay, debemos hacerlo bien- Elisa solo sonreía aunque tampoco es que le agradara de todo la idea.

-Me niego a usar algo ridículo, ¿entienden?- dejando en claro que no usaría algo típico como Maid o algún otro traje femenino que fuera exhibicionista.

-¡C…claro, c…como digas!- respondieron al unisonó todas las chicas, parece que las intimida y las cautiva a la vez, pero no a mi –Iris, ¿entonces estarás en la cocina?- todas me vieron con sus rostros muy sorprendidos.

-Prefiero eso a disfrazarme, bien, me encargare del menú- se llevo consigo unas cinco chicas para hacer los menús mientras nosotras decidíamos el nombre y la temática del café.

-Cos’Coff!- dijo una compañera mientras chasqueaba los dedos –de cosplay y café- nadie se oponía a ese nombre así que lo elegimos.

-¿Y los trajes?- pregunte algo apenada.

-Todas iremos a comprar uno, procura conseguir uno sexy-

-Bien, tenemos el nombre, los menús están en…- observo como las chicas encargadas de eso se distraían mucho con Iris pero al menos el centro de atención estaba haciéndolos -…proceso, espero. Todas consigan un buen traje mientras los chicos decoran el salón, como vallamos volviendo iremos arreglando detalles en los arreglos, ¡ahora vamos!- la compañera que dijo aquello parece ser una líder nata, hasta ahora ella nos había dirigido en todo, todas fueron a conseguir trajes de conejita, maid, entre otras pero yo no tenía como comprar uno, recordé las palabras de Rebecca y esperando que fueran enserio fui en busca de ella.

Pasillos llenos de estudiantes llevando y trayendo diversas cosas para sus temas de festival.

-No puedo esperar a el miércoles- veía maravillada como iban quedando las decoraciones de otros hasta que escucho una voz que se le hizo muy familiar, la reconoció al instante. –¡Darius!- volteo a todos lados hasta que lo hayo de espaldas charlando con alguien, estaba a punto de acercarse cuando noto que hablaba con alguien.

-Vamos, acéptalo- insistía Darius.

-Ya te he dicho que no quiero ningún regalo de ti-

-¿Acaso no te gusta?-

-Es un collar muy lindo pero dáselo a alguien que si te quiera-

-Lo compre especialmente para ti, me niego a dárselo a otra chica que no seas tú-

Elisa seguía escondida tras la pared del pasillo, no podía creer lo que escuchaba, se negaba a creerlo.

-¿Pero qué…está ocurriendo?- susurraba para ella misma.

-Bien, si me disculpas tengo que irme- La chica siguió su camino, Elisa espero a que él se metiera a su salón, no quería verlo pero no resulto como quería.

-¡Ha! Cariño, que suerte encontrarte por acá-

-Hola- con la voz algo cortada pudo decirlo.

-¿Te pasa algo?-

-No nada solo quería preguntarte…- pensaba si sería buena idea interrogarlo sobre lo ocurrido hace unos momentos.

-¿Qué cosa?-

-¿Por qué le insistías tanto a esa chica en que te recibiera aquel obsequio?-

-…pues veras…-

-Sí, te escucho- ansiosa por escuchar su excusa.

-Era una práctica ¿nunca te dije que estoy en teatro y presentaremos próximamente una obra?-

-Quiero pruebas, por ejemplo el guión- Elisa podría estar enamorada pero no era estúpida.

-Claro, aquí tienes- esto al dejo realmente sorprendida, al parecer era cierto lo de la obra, era un guión aunque solo eran dos hojas.

-¿Por qué son solo dos hojas?-

-Es mi parte solamente, lo demás no lo necesito- eso convenció totalmente a Elisa, se abrazaron pero ella iba con prisa así que se fue de inmediato, ya había aclarado lo que quería, podía seguir en paz, en el camino encontró a la chica con la que su novio “practicaba”.

-Buena suerte en la obra-

-¿Cuál obra? Soy de natación…-

-¿Qué no estabas ensayando líneas con Edmond?-

-¡Ah! Eso, si, le estaba ayudando a practicar lo que dirá cuando entregue el collar a la chica que le gusta-

-Ya veo, disculpa la confusión, debo irme- tomo rumbo hacia la habitación, su novio le había mentido y para colmo había otra chica entre ellos. Entro a la habitación algo furiosa pero al no ver su camino choco con alguien.

-¡Lo siento!- haciendo una reverencia pensando que era Rebecca con quien acababa de chocar.

-¿Ah? Descuida- resulto ser Erika, la mejor amiga de su ama –Creo que tu compañera llego-

-Has venido por lo de tu tema ¿cierto?- sonriente pregunta su ama, parecía otra pero con el mismo aspecto.

-Sí, necesito un traje, más bien un cosplay, nuestro tema fue café cosplay- su tono nervioso delataba que no estaba tranquila.

-Veamos que tengo para ti- le hizo una seña a su amiga para que fuera y le ayudara a buscar el traje. Al cabo de unos minutos llamarón a Elisa para probarse el traje, resulto ser una sexy enfermera con un parche en el ojo y orejas de gato, el traje era de un color rosa pastel.

-¡¡Te vez hermosa!!- un brillo apareció en los ojos de Rebecca cuando ya la tenía abrazada con mucha fuerza –te queda perfecto- estaba perdida observando cada detalle.

-Creele, te queda muy bien-

-Gracias…- sonrojada por el traje que estaba usando y por los halagos.

-Bueno pequeña ve que tienes un café que atender- al momento de levantarla roso su cuello con sus dedos –espera, falta algo- saco de su falda el collar de tela que le habían quitado para ponerle el traje, se acerco a ponérselo y le susurro –Se que es para cubrir la marca, yo se que la tienes, así que me basta- finalizo con un beso en la mejilla.

-Debo irme, gracias por todo- algo apenada se dirigía de vuelta a su salón.

-Hasta luego- se despide Erika –Tienes una compañera de cuarto muy curiosa-

-Lo sé-

-Qué bueno que no soy celosa- cruzándose de brazos.

-Dramática, sabes que para mí siempre serás especial- las demás palabras sobraron, ambas se abrazaron y siguieron su recorrido de inspección, solo estaban esperando a que Elisa fuera por el traje.

-wow ¿de dónde sacaste el sexy traje?- Iris veía fijamente de pies a cabeza.

-Rebecca me lo dio, ¿se me ve bien?- su rostro apenado y tono aniñado enternecía a Iris.

-Se te ve estupendo- no pudo evitar abrazarla pero eso causo que varias miradas asesinas se posaran en la sexy enfermera de rosa.

Las chicas fueron llegando, que al cabo de dos horas ya estaba todo listo, solo era cuestión de esperar media hora. Todos estaban checando que no faltara nada y que no sobrara, tenían listos varios postres del menú al igual que las bebidas, todo ya estaba preparado para la visita de los “amos”, Elisa no podía esperar a que comenzaran a pesar de la vestimenta que llevaba en esos momentos.

-Que emoción-

-¿Tanta emoción por ser de un café cosplay?- su antipática amiga pregunto llena de harina.

-Pues si fueras mesera de este tipo de cosas por primera vez, entenderías mi emoción-

-¿Y si te toca recibir?-

-Pues “Bienvenido a Cos’Coff amo”- dando una vuelta para finalizar con un guiño.

-Valla, ya quisiera que una chica tan linda como tú me recibiera así cada que llego a la habitación-

-Pero que cosas dices-

Iris solo rio y siguieron platicando en la espera de abrir sus puertas al público.

09.La primera cita...esperen, ¿tiene una mejor amiga?

-¿Seré la única que termina realmente satisfecha?- se preguntaba Elisa en la ducha, -A pesar de “todo” no vi mucha satisfacción en su rostro…- Sacudió la cabeza. –En fin, el lunes al parecer empiezan los días festivos, no puedo esperar a ver qué tipo de cosas celebran en este lugar-

-Creo que la lastime demasiado…- Rebecca se decía en voz baja mientras se vestía –es como si le estuviera devolviendo mi dolor del pasado en dolor físico- vio hacia abajo –De todas formas en los días festivos estaré ocupada supervisando las actividades hasta el baile…- las primeras semanas casi no tenían tarea ni nada de eso, es como si hubiera aprovechado el acostarse con ella y con las demás mientras no tenia deberes pendientes.

Se hacía más de noche y ambas fueron a dormir.


La mañana del domingo, Rebecca seguía durmiendo cuando Elisa ya estaba casi lista para salir e ir a su cita, rogaba por no despertarla y poder salir inadvertida.

Cerró la puerta tras ella con mucho cuidado y se alejaba a pasos largos pero silenciosos, ya estaba a una distancia que se podría considerar segura cuando comenzó a correr, no quería llegar tarde aunque aun era temprano, solo quería estar lejos de su habitación pero cuando recordó no se había puesto el collar de tela.

-Recuerdo haberlo agarrado antes de irme…- se dice tocándose la herida para enseguida buscar en su bolsa, era pequeña pero llevaba lo necesario incluyendo el collar, busco el baño para asegurarse de que tapara la herida.

-Así estará bien, aparte del maquillaje tiene esto, espero no lo note- salió a prisa para el jardín, ahora si se le estaba haciendo tarde. Normalizo el ritmo unos centímetros antes para no estar agitada cuando observo que Darius la saludaba, su corazón empezó a latir rápidamente de felicidad y también devolvió el saludo. Ambos se sonrieron.

-Que linda te vez-

-Gracias…, tu siempre tan apuesto- devolviendo el cumplido

-No tienes porque agradecer- fingiendo modestia. -¿Nos vamos?- extendiendo su mano la cual Elisa sostuvo algo nerviosa, al estar juntos y agarrados de la mano se pusieron en marcha a la estación del tren, solo de viernes a domingo los dejaban salir fuera, más allá de lo que quedaba cerca del colegio.

“Que nervios la primera cita y fuera…” Elisa solo moría de felicidad internamente, ya que su apariencia solo era de estar solo feliz. Darius rompió el silencio.

-¿Dónde te gustaría ir?-

-Donde me lleves estará bien para mí-

-Espero te siente bien dar un paseo por el lugar y si deseas las tiendas- para un chico rico como él, el abastecerla de cosas no era problema alguno.

Habían pasado ya unas horas cuando pasaron alado de una tienda que atrajo la atención de Elisa, fue inevitable para ella voltear e ir.

-Qué lindo…- decía mientras veía por fuera de la vitrina una pulsera la cual tenía un corazón con alas, decía “L.O.V.E”.

-¿Lo…, vallamos por un helado- dice Darius

-Ah, claro- tomándolo de la mano

-Por pura curiosidad…¿sabes qué tipo de cosas le gustan a Rebecca?- esa pregunta cambio bruscamente el estado de ánimo de Elisa.

-¿Para qué?- dijo en un tono frio

-Escuche que se acerca el baile y soy el tipo de personas que da presentes a sus amigos cercanos- en verdad que no era muy cercano a ella, ella no había querido. Solo una excusa que pareciera creíble.

-Creo que las joyas…y ropa, la he visto usar siempre calcetas largas- Darius noto el cambio de actitud y actuó rápido.

-Bueno, ten, pide el helado que quieras, tengo que ir por algo- Elisa pensó que al menos le preguntaría que le gustaba y mejor fue a sentarse.

Después de eso el paseo no fue lo mismo.



-Bueno llegamos, fue divertido- intentaba sonar convincente

-¿Sabes? falta algo en ti-

-¿Ah?- en ese momento vio como saco una pequeña bolsa de regalo.

-Póntelo- Elisa aun no veía que era pero fuera lo que fuera lo usaría. Abrió la bolsa y era la pulsera que había visto antes en aquella tienda.

-¡Muchas gracias! Yo…no sé cómo agradecerte- poniéndosela

-Solo bésame- se acerco a ella para darle el beso de despedida. Se despidieron y ambos fueron a sus habitaciones.

En el camino de Darius…

-Perfecto, al menos ya se que le gustan las calcetas largas y la música clásica, Mozart…-

En el camino de Elisa…

“Qué bonito” era todo lo que pensaba al ver la pulsera una y otra vez con una gran sonrisa que no se fijaba en su camino.

-¿Regalo del novio?- Iris estaba con las manos detrás de la nuca mientras caminaba alado de ella

-Emmm!- no sabía que responder. Solo pidió de favor que no mencionara nada por Rebecca, se ahorro explicaciones ya que Iris no las necesita.

-Me gustaría que pudiéramos salir también…algún día-

-Creo que no podremos…-

-¿Por qué? No creo que tu novio se enoje- veía al techo mientras hablaba

-He escuchado que ahora nosotros también ayudamos a los preparativos de esta semana de fiesta y creo que habrá un baile o algo así-

-Baile…¿han dicho el tema?-

-Eh…no, supongo lo dirán un día antes para no darle ventaja en vestimenta a los demás- no noto el cambio repentino de tema, aunque después del regalo era difícil que notara algo más.

-Espero no sea de gala, odio los vestidos- cruzo los brazos

-Te has de ver bonita en uno- Elisa comenzó a jugar con sus dedos después de aquella frase, Iris se sonrojo pero intento disimularlo.

-Tu…te has de…ver mejor- tartamudeando

-No tengo vestidos…tal vez no valla-

-Ya veo y si tuvieras ¿Cómo te gustaría?- Iris en verdad agradecía que estuviera distraída su compañera, podía hacerle preguntas sin dar explicaciones.

-De color morado, con una flor gris en la cintura el cual este en una cinta de tela transparente color morado que se amarre en la cintura, sin escote…o si lo tiene muy poco, ¡ah! Pero eso solo ocurriría en mis sueños- agitando la mano al ver que se puso a fantasear demasiado.

Llegaron a la habitación de Iris primero, ya que esta antes que la de los terceros semestres. Se adelanto y alzo la mano dando la espalda, volteo y dijo: “Hasta luego” de tal modo que al voltear su cabellera se moviera de una manera encantadora.

-Hasta…luego…- ya había notado que era bonita pero ahora lo notaba más, era como ver a una chica con el encanto de un chico. Tal vez lo que sentía era admiración desde la vez que la observo vencer a las chicas de la otra vez sin intenciones de herirlas simplemente de salir de ese predicamento.

-Me gustaría saber qué tipo de evento le tocara realizar a mi clase- era ese tipo de festivales en el que cada salón organizaba un evento diferente, casa embrujada, un café, juegos, carreras y de más. A unos les tocaría los dos primeros días y a los otros, otros dos mientras que el viernes lo ocuparían para el baile.



-Que emoción, hoy veremos que nos toco- Elisa intentaba hacer una plática normal con Rebecca.

-¿Qué en tu escuela no hacían esto?- preguntaba mientras se cepillaba el cabello.

-Sí pero, acá hay más para poder hacerlo mejor y estoy ansiosa por ver- ella estaba guardando sus cuadernos y asegurándose de no olvidar nada para las clases.

-Es cierto que son de mejor calidad pero depende del líder y el empeño del grupo, con tu entusiasmo de seguro lo harán bien-

-Espero nos toque algo divertido-

-Espero te diviertas con lo que te toque- una risita se escucho, ¿planeaba algo?

-¿Acaso sabes que me tocara?-

-No, solamente espero que te diviertas- levantándose de la silla, luciendo su hermoso cabello bien peinado, dirigiéndose a la pequeña. –Cualquier cosa que necesites para lo que te toque, abisme- besando su frente.

-S…si- nunca había visto el lado “amable” de su ama. Ambas salieron de la habitación para ir a clases y escuchar que le tocaría organizar a su clase.



-Si supiera que soy yo quien impone las actividades a cada clase…- riendo un poco, se encontró con una amiga de clase con la cual fue, Rebecca era otra cuando tocaban las festividades ya que ella era la encargada de supervisar junto con los presidentes de cada clase.



-Solo me falta elegir el tema del baile…- le decía a su amiga, tal vez para escuchar sugerencias.

-Ya se ha hecho casi de todo…- respondía su amiga

-¿Qué fue lo primero que se hizo?-

-Un baile de gala, pero antes era muy común eso-

-¿Crees que atraiga un baile de gala?-

-Quizá…moderniza un poco el tema- dice chasqueando los dedos

-¿Baile de gala con mascaras?- era todo lo que se le ocurría añadir para que no se perdiera la escancia de ese tipo de baile.

-Eso lo hace misterioso, ¡buena idea!-

-Tú lo has dicho, ese será pero no lo reveles- una mirada amenazadora poso en su amiga

-Tendrás que convencerme para mi silencio- rodeando su brazo con el de ella, pegándosele y sonriendo, -¿Qué tal si me convences como cuando íbamos en primero?- ella era la mejor amiga de Rebecca, la conoció desde que entro a la preparatoria y la conoció antes de que la mayoría supiera que era la hija del director, eso hacia una amistad sin interés. A su lado Rebecca parecía una chica linda y cariñosa, no el verdadero monstruo sexual y sin compasión que en verdad es.

-Hay Erika, tu no cambias- pegándose igual a ella para entrar al aula, era una costumbre siempre ir agarradas de la mano o con los brazos entrelazados. Ella era la primera persona a la que Rebecca en verdad veía como una persona a la cual no había intentado violar.

08.Una perrita hambrienta de su ama bipolar

-¿Cómo vas con ella?- una voz masculina se escucha en la habitación al ver que Darius entraba.

-Todo va de maravilla- en un tono orgulloso responde.

-¿Tanto la amas?- su compañero de habitación preguntaba en un tono neutro.

-Claro…en esto del amor no importa el medio para obtenerlo pero si al final se tiene habrás ganado, y en mi caso así va-

-Jugar con eso no te llevara a nada bueno…-

-No estoy jugando, la amo tanto que por eso lo hago-

-Espero no termine mal todo eso…-

-Se tratar a las damas, no acabara mal-

-Espero te creas lo que dices-

-Tu confía y veras que la chica me amara como yo a ella- y finalizo su conversación para seguir con otros temas mientras Darius enviaba el mensaje de donde y a qué hora se vería mañana con Elisa, como era de esperarse Iris estaba escuchando y se quedo algo confundida pero era obvio que dijo que amaba mucho a Elisa, tal vez le tenga preparado algo y por eso fue aquella platica, aparte con solo estar con ella siendo de una clase baja ya era una contradicción a sus principios pero si no le haría daño estaba bien, dejaría que anduviera con él pero eso no significaba que lo dejaría de observar.


-Espero la ames tanto como dices o como entendí…- cruzada de brazos y yendo hacia cualquier otro lado que no fuera cerca de esa habitación, Iris divagaba en sus pensamientos mientras se alejaba.

-Esto no significa que te la dejare, también la quiero y quien la conquiste más se la quedara como has dicho “no importa el medio pero si la tienes al final habrás ganado” aunque eso implique despojarla de tus brazos-


Mientras tanto en el salón de química, no solo Iris era la confundida en esos momentos…


La pequeña observaba confundida los ingredientes que su ama había sacado.

Por último saco dos copas de cristal en las cuales comenzó a servir vino, le dio una copa y ordeno que la tomara toda; había terminado de beber el vino de la copa cuando Rebecca le indico con el dedo que se acercará un poco y sin previo aviso vertió su copa entre sus pechos, dejando que cayera por su cuerpo. Bajo del sillón. Inclinándose frente a ella para beber de su cuerpo; el vino estaba frio que Elisa no pudo evitar temblar un poco al sentirlo recorrer de entre sus pechos a su demás cuerpo.

-No está de más decir que tu sabor es…embriagante- decía suavemente mientras tomaba aquel liquido rojo mientras Elisa solo tenía cerrados los ojos con fuerza y sentía como su cuerpo se iba calentando a causa del éxtasis del momento.

-Insisto en que tu cuerpo tiene un sabor peculiar, me pregunto si como postre tendrás ese toque de sabor inocente-

Su víctima se encontraba sentada en el suelo, temblando un poco aun ya que por el ambiente frio no le favorecía estar mojada de vino. Rebecca la recostó y ordeno que cerrara los ojos, como era de esperar no opuso ninguna resistencia ni tampoco hizo pregunta alguna para obedecer, cuando la mayor comenzó a cubrir sus pechos y parte de su abdomen con crema batida y para hacerlo más “divertido” puso una fresa en cada pecho mientras las cubría con un poco de chocolate al igual que cubrió del frió jarabe de chocolate su cuello, ahora ya estaba lista para disfrutar de su postre.


La menor seguía sin abrir los ojos, solo sentía los ingredientes en su cuerpo de los cuales solo pudo identificar el chocolate por su olor.

-Puedes abrir los ojos si lo deseas-

No se imaginaba ser un postre humano en cuanto alcanzo a ver lo demás que tenía en el cuerpo pero seguía un poco confundida pero en cuanto comenzó a lamer lentamente desde su abdomen para arriba comprendió que iba ser “su postre”. Subió hasta llegar a sus pechos y quitar de una menara sexy las fresas, perfectamente sentada e inclinada frente a la pequeña comenzó a lamer la crema batida de sus pechos, en verdad lo estaba disfrutando, era la primera persona con la que decidió hacer eso. Elisa solo sentía la tensión de esperar cuando acabara, el sentir el frio chocolate caer lentamente por su cuerpo y las mordidas que Rebecca le daba dejando un poco rojos sus pechos; se acerco a su cuello para lamer el chocolate mezclado de inocencia, pareciera que la despojaba de su inocencia a lamidas. De nuevo queriendo marcar su cuerpo mordió con mayor intensidad que la vez anterior cuando solo le dejo una pequeña marca, la estaba lastimando demasiado que Elisa no puedo evitar dar un sonoro quejido de dolor pero Rebecca pareciera que no le intereso y persistió un poco más hasta sentir su cálida sangre estar en su lengua y labios, separándose satisfecha relamiendo sus labios manchados de chocolate y pequeñas manchas de sangre, la pequeña se llevo la mano al cuello y retrayendo su cuerpo tratando de contener las lagrimas.


-Si quieres llorar, llora, no me incomoda- cruelmente e indiferente su ama al decir aquello pero el escuchar eso contuvo mas aquellas ganas de llorar que comenzó a convertir el simple dolor en un dolor placentero, estaba adaptando su cuerpo a sentir placer en vez de dolor al recibir ese tipo de trato, tenía que hacerlo si Rebecca seguía lastimándola.


Aun con la mano en el cuello volvió a su posición de antes y su ama comenzó a probar todas aquellas partes que no había probado aun, todo lugar donde el chocolate y la crema batida hubieran llegado pero su víctima ahora solo sentía aquello como cosa de nada, el dolor de la mordida cesaba lentamente.


Al acabar de saborear se limpio la boca con la mano mientras veía impotente a su mascota, recostada de nuevo con el cuerpo en posición fetal mojada de diferentes fluidos.


-Ese es el aspecto que debes de tener, al fin y al cabo…solo eres mi mascota, la única que importa que mantenga una buena apariencia soy yo- relamiendo sus labios nuevamente. Elisa no le dirigía la mirada, una lágrima había salido.


-¡Obsérvame!- tiro de la correa y observo sus lágrimas

-No llores- beso sus lagrimas y la abrazo, confundiendo más a la pequeña, primero había sido la peor de las tiranas ¿y ahora esto? Definitivamente estaba empezando a pensar que Rebecca era bipolar o algo por el estilo, ahora si tenía que usar el collar de tela como la otra vez para cubrir la herida o marca que le dejara aquello, sería muy inoportuno que Darius lo viera justo en su primera cita, al pensar en eso recordó que esperaba un mensaje de él, tal vez ya habría llegado pero tenía que checarlo en un lugar donde Rebecca no la viera.


-Es solo una marca de que eres solo mía pequeña perrita- acariciaba su cabello esperando a que cesaran sus lagrimas.

-¿Será así hasta que me gradué?-

-No lo sé, por ahora las cosas son así- para ahorrarse el responder más preguntas la besó. Antes de culminar aquel beso, Elisa besó el cuello de su ama por inercia, esta se dejo, no afectaba en nada que su niña quisiera más placer, le encantaba ser deseada por sus víctimas, después de todo se lo había dicho anteriormente.

-Ama…deseo tocarla, déjeme tocarla- sorprendió un poco a la otra con aquella petición pero acepto, la pequeña lujuriosa besaba su cuello, lamia y metió la mano dentro de su blusa para masajear sus pechos.

-Tócame más pequeña…tócame- gemía Rebecca abrazada a su cuerpo. No era necesario que le dijera que la tocara mas, esta lo haría de todas formas, bajo la falda de Rebecca y tocaba su intimidad por sobre la ropa interior haciendo que su ama gimiera por más y pegándola más a su cuerpo.

-¿Qué esperas?, hazlo ya- jadeando cerca del oído de la pequeña para que la penetra con los dedos. Empezó a penetrar rápidamente con dos dedos, su intimidad estaba muy mojada que era fácil, continuo con 3 mientras observaba la cara de completo éxtasis de Rebecca, esa imagen la excitaba más, la mojaba más de lo que ya estaba y era demasiado, no pudo evitar masturbarse al igual que como le hacía a ella. Solo sus labios estaban juntos, se besaban con tanta pasión, una pasión sin amor, ambas lo sabían.


-Ya…casi…más rápido- obedeciendo sin queja alguna como siempre acelero pero su compañera la subió al mueble para quitar su mano y empezar a estimularla con la de ella, ambas tocándose y besándose, pareciera que se amaran, ambas sabían donde le gustaba a cada quien hasta que llegaron al clímax y acabaron en sus manos.

-No te conocía esa habilidad con las manos- respirando agitadamente y sin recibir respuesta, Elisa solo se levanto de encima del cuerpo de su compañera y lamio sus dedos.

-Sus fluidos son exquisitos- era la primera frase que hacia ruborizar a Rebecca por parte de un juguete suyo. -¿Desea más, mi ama?- se le hacía raro que no le pidiera tocarla y que solo le hubiera dado caricias a ella, con eso lo había “compensado”.

-No sé si pueda más- agarrada de su mano, antes de ordenar el salir se le ocurrió bañar su intimidad en chocolate -¿quieres postre perrita?- abriendo sus piernas ante su rostro, ruborizo a la otra, haciendo como si no le gustaba hacer “aquello”.


-Se que deseas mi intimidad y más con un sabor dulce- la respuesta fue una perrita sexual hambrienta lamiendo el chocolate de su sexo.

-Mmmh~♥- Rebecca disfrutaba como nunca, con la mano entre los finos cabellos de su mascota, la cual lamia ¿felizmente? su “postre”.


-¡Ahí, ahí!- indicaba en cuanto lamio la parte más sensible de su intimidad.

“Delicioso…en verdad, exquisito” era todo lo que pensaba Elisa en ese momento, que hasta olvido que tenia novio, no esperaba el momento en el que se viniera en ella. Realmente se estaba volviendo adicta a ese sabor “exótico” que solo una mujer puede tener.


-Creo que me… ¡me…vengo!- enterró mas su mano entre los cabellos. Termino en el rostro de la pequeña, relamió sus labios y mantuvo su distancia.

-Eres estupenda, no sé de donde aprendes todo esto- levantándose del sillón, indicando que era hora de irse. Ambas se empezaron a vestir para salir del aula.


Elisa en el fondo no sufría tanto como aparentaba, le gustaba tocar el cuerpo de su lujuriosa ama, los celos que sentía eran hacia las manos y labios de las pequeñas, que podían tocarla y besarla. Elisa agarro un gusto extraño a tocar su cuerpo desde la primera vez que lo hicieron en la bodega. El de Rebecca ha sido el único cuerpo que ha tocado y probado, le bastaría con probar otro cuerpo para comprobar que simplemente le gusta tocar, no le importa quien sea, ella quiere tocar y besar un hermoso cuerpo de piel blanca que esté totalmente a su merced o el ser tocada por finas manos femeninas, solo una mujer sabe mejor como hacer sentir bien a otra…


Esta vez hasta tuvo que pedir el poder tocarla y fue más dolor del que imagino, aun así trataría de no ser tan sumisa a sus órdenes, puede que descubra que no sufre tanto como Rebecca lo piensa, piense lo que piense así está bien.


En la habitación Rebecca estaba en la ducha, lo cual le dio oportunidad a Elisa de checar su celular, ya tenía el mensaje.


“Te veo en el jardín a las 11 a.m, no importa cuánto tardes en llegar, esperare lo que sea necesario. Te amo”


Solo porque no podía responder no lo hizo, abrazo el celular y espero a que su compañera saliera para bañarse e ir a dormir para esperar su cita el día de mañana.


-Dejo una marca notable- viendo su cuello en el espejo, -espero si lo tape el collar…- lo acaricio y siguió esperando.
Si te gusta el yuri y más con lemon, romance y drama, deves seguir esta historia.


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